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Características del pensamiento iluminista

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EL ILUMINISMO[1]

"La Ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad en la que se ha quedado estancado por su propia culpa. Minoría de edad es la  incapacidad de servirse del propio entendimiento sin la dirección de otro. Esta minoría de edad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella..(Sapere aude!. Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento : he aquí el lema de la Ilustración"

(Kant, Was ist Aufklärung ?) 

A) CONSIDERACIONES GENERALES

Entre la revolución inglesa (1688) y la revolución francesa (1789), se desarrolla el "Siglo de las luces", o de la "Ilustración"; del alemán Aufklärung, (denominación de Wolff); que produjo una gran mutación en el orden religioso, político, económico e intelectual. Sus antecedentes están en la corriente naturalista del Renacimiento, en el principio protestante del Libre examen, en el desarrollo del Derecho y la religión natural (libertinos), así como en la filosofía racionalista y empirista del s.XVII.

Hace su primera aparición sobre todo en Inglaterra, y luego de una corta trayectoria (hasta 1740) pasa a Francia y Alemania, luego a los demás países europeos, repercutiendo también en las nuevas naciones americanas. No es un sistema compacto, sino un movimiento filosófico, pedagógico y político que se gesta en las clases cultas y en la burguesía en ascenso.

En la Ilustración se combinan Racionalismo y Naturalismo, con una cada vez mayor valoración del hombre, en la bondad de su "naturaleza" (concepto fundamental en esta corriente), y en el poder de las nuevas ciencias físicas y matemáticas.

Todo esto tiene por resultado una actitud optimista ante la vida, que se convierte en actitud hostil hacia los valores religiosos, políticos y filosóficos representativos del pasado. Característica de esta corriente  es el Deísmo, que rechaza toda religión revelada y todos los misterios; y el Naturalismo Moral (sin fundamentos metafísicos).

* En el Aspecto Intelectual: el saber del s XVIII es extenso, pero muy superficial. Tiene más de crítica y erudición que de originalidad. Hay gran cantidad de pensadores (pero de poca calidad). Recursos fáciles y mediocridad intelectual. La filosofía no es profunda ni coherente; por el contrario: hay contradicciones múltiples en los sistemas. Se divulgan, simplificando los principios del racionalismo cartesiano y el empirismo de Locke. La ilustración, por una parte hace suya la fe cartesiana en la razón, y por otra considera más limitado el poder de la razón. La lección de modestia que el empirismo inglés, y sobre todo Locke, impartieron a las pretensiones cognoscitivas del hombre, no fué olvidada y de este modo  el empirismo llegó a constituir parte integrante de la Ilustración. La expresión típica de esta limitación del poder de la razón es la doctrina de la cosa en si. que es un lugar común de la Ilustración y que, como tal, fuera compartida por Kant. Esta doctrina significa que los poderes cognoscitivos humanos se extienden hasta donde se extiende el fenómeno, pero no más allá de éste. Esta limitación de la capacidad cognoscitiva es fruto de la extensión de la crítica racional a todos los campos. Para los ilustrados no existen campos privilegiados de los cuales la crítica racional debe ser excluída (Descartes solo la aplicaba a la Ciencia y a la metafísica). La Ilustración la extiende a la religión y a la política.

 Evitan las sutilezas y complicaciones.Todo debe ser claro y transparente. La claridad se logra mediante la simplificación, a expensas de la profundidad. Su léxico es sencillo y su estilo fluido y agradable. Aunque también, a la hora de combatir las tradiciones y los sistemas metafísicos su arma más eficacaz es la crítica disolvente:la ironía punzante, el sarcasmo, la moradacidad, la agudeza para descubrir y resaltar el lado ridículo de las cosas.[2]

No hay grandes sistemas, pero sí grandes  y misteriosas palabras: naturaleza, Razón, Ciencia, Luces, Método, Análisis, Inducción, Deducción, Progreso, Libertad, Beneficiencia, Benevolencia, Simpatía, Tolerancia, Filantropía, Igualdad, Fraternidad,  palabras que pretenden ser la solución a todos los problemas, y las que van a lograr la demolición de los grandes fetiches: La ignorancia, los prejuicios, las tinieblas, la superstición, los mitos, la tiranía, el absolutismo, etc...

Sobre la Universidades prevalecen las Academias, las Sociedades,los Salones,las Sociedades de lecturas, los Clubs y los Cafés, las sociedades económicas de utilidad pública. El periodismo se suma al libro como vehículo de difusión de las nuevas ideas 

*La Actitud crítica propia de la ilustración se halla bien expresada en su resuelta hostilidad hacia la tradición en la que ve una una fuerza hostil que mantiene en pié creencias y prejuicios que hay que destruir.Esto es lo que impropiamente se ha llamado antihistoricismo iluminista, aunque en realidad es un antitradicionalismo: el rechazo de la aceptación de la autoridad de la tradición y del reconocimiento de cualquier valor independiente de la razón. El Diccionario histórico y crítico (1697) de Pierre Bayle concebido como la suma y la refutación de los errores de la tradición, es el mejor testimonio de la actitud constante de los iluministas de todos los países. Para ellos, tradición y error coincidían. Y aún cuando esta tesis pueda parecer hoy excesivamente dogmática, no se debe olvidar que sólo ella permitió la liberación, mediante un vigoroso impulso, de las poderosas trabas que la tradición oponía  a la libre investigación y logró un nuevo concepto (que es el que usamos hasta ahora) de historia e historiografía en la que ésta última  halla garantizada  su independencia de creencias y prejuicios en el reconocimiento y en la valoración de los hechos.[3]

Libertad absoluta de pensar y de obrar; emancipación de toda tradición y autoridad. Desde fines del s. XVIII la vida política de occidente ha estado presidida por el signo fascinador de la Libertad era casi un delirio colectivo, cada uno es señor de sí mismo, había que remover obstáculos y romper cadenas.

"Llegará un día en que el sol no alumbrará sobre la tierra más que a hombres libres, los cuales no reconocerán más señora y maestra que la razón, y en que los tiranos y los esclavos, los sacerdotes y sus estúpidos e hipócritas instrumentos no existirán más que en la historia y en los teatros" (Condorcet, Esquisse...)

 Entre los deístas se formó una secta de "espíritus fuertes  o de gentes que piensan libremente" . Definen la libertad de pensar :" el uso que es permitido hacer del espíritu, para tratar de descubrir el sentido de cualquier proposición, pasando la evidencia de las razones que las apoyan o la combaten, según parezcan tener más o menos fuerza". El librepensador aparta lo que le parece falso, pero guarda lo que le parece verdadero; lejos de ser un escéptico, afirma la potencia eficaz de la razón, que funda la verdad y la justicia. Repite la fórmula mágica que lo convence de su poder sobre los hombres y las cosas: yo pienso libremente. No hay nadie en el mundo que no se haya engañado; pero en cuanto a él, no se engañará ya; al final del exámen severo al que somete todo lo que se presenta a sus ojos y a su mente, como recompensa de la audacia que le ha permitido libertarse de la superstición, descubre la verdad y el bien.[4]

 El espíritu de rebelión y crítica de todos los valores anteriormente admitidos  aspiraba a imponer un nuevo tipo de hombre y de estado social. Se trata de ser ciudadanos del mundo: es la única patria. Y esto con el optimismo y confianza ilimitados en el hombre, la naturaleza y la razón, que tuvo por consecuencia el fomento de una serie de instituciones: la educación, las ciencias, las artes y la economía. Frente a la ciudad de Dios medieval procuran edificar la ciudad del Hombre; el valor supremo es el Hombre, la humanidad.

*Revalorización de la ciencia experimental: para la perfección humana, el medio más eficaz es la ciencia, no abstracta y especulativa, sino concreta, práctica y experimental. La fisica reemplaza a la metafísica ( Descartes es desplazado por "demasiado metafísico" ), los temas antropológicos y teológicos que preocupaban a los deístas ingleses van quedando relegados y sustituídos por cuestiones matemáticas, físicas y astronómicas. Si se ocupaban de los temas deístas es para ir en contra de la Iglesia Católica y de lo sobrenatural. El estudio de la naturaleza es el tema favorito de los enciclopedistas y "filósofos" de este tiempo. Todos los libros de ciencia, si bien no muy originales, tienen tendencia al materialismo y al ateísmo. El progreso de las ciencias experimentales, matemáticas, físicas y astronómicas, ejerce una gran fascinación sobre los espíritus. Análisis, método, invención, deducción, son palabras mágicas que encierran todo el saber.

*Repudio y supresión de todo elemento sobrenatural: la naturaleza es esencialmente buena: el pecado original es inadmisible. El gran remedio para todo es la revalorización y el retorno integral a la naturaleza, que junto con la razón constituye un binomio armónico: lo natural es racional, y lo racional, natural. La razón es el gran instrumento liberador del hombre. Para la razón no hay misterios. Todo cuanto nos se someta a la razón es rechazable. Hay que aspirar a tener en todo ideas claras y distintas. El principio del naturalismo absoluto se aplica a todos los campos: religión, moral, derecho, política, educación.

*Ideal de retorno a la cultura clásica de Grecia y Roma (neoclasicismo). Confianza ilimitada hacia el porvenir, al cual tiende el progreso de la Humanidad. Se inicia una "nueva edad". El pasado es un estorbo del que hay que liberarse. La Edad Media es una noche de mil años. Frente a ella se abre un tiempo nuevo: El siglo de las Luces. Al hombre, para perfeccionarse a sí mismo le basta con sus propias fuerzas.

*Aspecto religioso: El siglo XVIII representa no una herejía particular, sino un ataque completo al cristianismo (católico o protestante), el gran enemigo y obstáculo del progreso individual y social. Rechazan toda religión dogmática (se opone a la razón libre), toda revelación sobrenatural (se opone a los derechos de la naturaleza) Repudian toda religión positiva: son un cúmulo de prejuicios y fanatismos y supersticiones que fuerzan la naturaleza y enturbian la razón. Hay que destruir todo lo viejo, la tradición, la fe y todo lo sobrenatural. Hay que secularizar la vida religiosa.

Esta actitud, en una primera fase toma la apariencia de un Deismo, pero en muchos casos  deviene en un ateismo militante, completo y combativo.

 *Moral naturalista: la ilustración no fundamenta la moral en normas trascendentes, sino en la misma naturaleza humana. Lo "natural" y lo moral son equivalentes. La naturaleza es buena. No hay pecado original. Las pasiones son naturales, y por tanto buenas. Obedecer la naturaleza es el único precepto de la moral y la religión.

El hombre y su razón se bastan a sí mismos para darse normas morales, por ello la moral naturalista es autónoma, no recibe valores y pautas de conducta de ningún ser extraño (heteronomía) sino sólo de su propia conciencia (autonomía). El hombre está dotado de un cierto sexto sentido llamado sentido o instinto moral.

La felicidad es el conjunto de sensaciones agradables. Lo que es agradable es moralmente bueno; lo desagradable, doloroso y repugnante es lo malo. El placer debe ser regido por la razón.

La moral se reduce  a una simple "ciencia de las costumbres" cuyo fin es la felicidad, que se logra por la práctica de la virtud. Esta consiste en un cálculo de posibilidades para hallar el medio para no incurrir en excesos perjudiciales y aplicar los apetitos, deseos y pasiones según las normas de la razón.

 Virtudes nuevas son la humanidad, la tolerancia, la transigencia con todas las ideas, con al cual cesarían las disputas, la concordia, la fraternidad, el cosmopolitismo, la beneficencia, la filantropía, la igualdad.

Con la práctica de estas virtudes se lograría el supremo ideal de felicidad individual y social. Nunca antes  se habían escrito tantos libros sobre la felicidad. La infelicidad actual es que el hombre de hoy no es un hombre natural sino artificial. Hay que eliminar todo lo que no sea natural. Se busca, no la felicidad eterna y sobrenatural, sino la natural e inmediatamente alcanzable en este mundo. No aspiran a ser ángeles, se contentan con ser hombres..

+ La ilustración del s XVIII tiene sus méritos: se multiplican las Academias y los centros de educación, se difunden la cultura y se eleva el nivel cultural del pueblo, se establecen adelantos para el establecimiento de una sociedad más justa, aumenta el respeto a la dignidad de la persona, se suprimen privilegios injustificados, surgen nuevas teorías  económicas ( fisiocracia..). Todas estas notas comunes de los "filosofos ilustrados" admiten sin embargo muchos grados y matices. La ofensiva contra la religión y las instituciones tendrá su máxima expresión en la Revolución Francesa (1789) preparada en gran parte por las ideas de los ilustrados.

B) LA RAZON DE LOS ILUSTRADOS

Una palabra sintetiza la época: la Razón; que ilumina las cosas, ilustra a los hombres, aclara los hechos, resuelve los problemas, mejora la vida, efectúa el progreso, crea la filosofía.

Hay una fe absoluta, casi religiosa en la razón humana; la cual es unitaria e invariable; idéntica en todos los hombres y en todos los lugares y épocas.

La Razón es la piedra de toque de toda verdad (como en el cartesianismo...pero...) . Donde se acaba lo que se ve y se toca, allí empiezan los sueños porque para los ilustrados, la razón no era más que un instrumento que combinaba y sintetizaba las sensaciones sin traspasar nunca los límites del conocimiento sensitivo.

En el siglo XVII, para Descartes, Malebranche, Spinoza, Leibniz  la Razón era el territorio de las verdades eternas comunes al espíritu humano y al divino; era una participación de la esencia divina. La Razón del racionalismo posee un contenido que coincide con los límites del ámbito noemático del pensamiento. Los pensadores de este siglo habían buscado la concordia entre la fe y la rezón, aunque con dificultades.

Los ilustrados no querían nnguna concordia, la fe debía estar subordinada a la razón.era una aversión a lo divino y a lo misterioso.

Para el siglo de la ilustración la Razón es adquisición; no un terreno donde está la verdad sino una Fuerza originaria del espíritu que conduce al descubrimiento de la verdad y a su determinación. No se la concibe  como facultad sino como  fuerza sin contenido que relacionándose con la experiencia para conquistar la verdad, organiza el conocimiento; es decir, parte de la experiencia de los hechos y pretende llegar a descubrir la legalidad con que esos hechos acontecen. Es capacidad de atar y desatar. Analiza ( lo que se ha creído por testimonio) buscando los componentes más sencillos hasta llegar a los más últimos motivos de la fe y la creencia; disuelve y reconstruye, hace surgir un nuevo edificio de los disjecta membra. No es Ser sino Hacer. El Análisis es como el bastón del ciego: nos permite andar a tientas en el mundo de los fenómenos, captar su sucesión y su orden, esto es todo lo que hace falta. La Razón no tiene por objeto las esencias de las cosas (que son inexperimentables), sino el acontecer de la naturaleza constantemente percibida: la legalidad de la Naturaleza es el objetivo de la actividad de la Razón. Naturaleza y Razón son los dos polos de la filosofía ilustrada, sintetizados en el común denominador de la legalidad.

Esta valoración de la razón llevaba consigo el espíritu de crítica. La crítica no es otra cosa que la sumisión de todo lo estatuído o pensado a una revisión rigurosamente racional.

"Nuestra epoca es la época de la crítica a la que todo tiene que someterse. La religión por su santidad y la legislación por su majestad quieren generalmente sustraerse a ella, pero entonces suscitan contra sí sospechas justificadas y no pueden aspirar a un respeto sincero que la razón sólo concede a quien ha podido sostener libre y público examen (Kant, KrV A XI, nota)

Aún dentro de esta exaltación y absolutización de la razón, los ilustrados no fueron suficientemente racionales. Decidieron dogmáticamente que lo que trascendía los datos empíricos era "sueño dogmático". Donde se acaba lo que se ve y se toca, allí empiezan los sueños.

Al limitar el ambito de la razón al círculo cerrado de los datos de la sensibilidad frustaban la vocación y aptitud real de la razón de abrirse paso hacia lo inteligible, lo abstracto, lo metafísico.

C) EL DEISMO

El deísmo afirma la existencia de Dios como autor de la naturaleza, pero niega su ulterior influjo en el mundo.

Fuera de algunas excepciones, en general los "ilustrados" no llegaron al ateísmo. Casi todos ellos admitieron la existencia de un Ser Supremo y fomentaron una Religión natural, basada en la pura razón, sin misterios, dogmas ni mandamientos.

El ambiente para esta "religión racional" venía preparándose desde el siglo XVII: Tractatus theologico-politicus de Spinoza (1670), La racionabilidad del cristianismo de Locke (1695), el Diccionario Histórico crítico de Bayle (1696) y otros muchos esnayos de los freethinkers ingleses y otros, difundieron la convicción de que el cristianismo como religión revelada era una invención humana pero que, sin embargo contenía un núcleo racional, el cual era lo único válido a lo que debíamos atenernos.

La religión natural del Deísmo, se reduce a admitir la existencia de Dios, Ser Supremo, Arquitecto del universo, creador de la naturaleza y principio mecánico del orden del mundo. Un ser inaccesible, lejano, que no se preocupa del mundo. ( Los ingleses hablan de un gobierno del mundo físico y del mundo moral, en tanto que Voltaire afirma que la divinidad es indiferente a las vicisitudes humanas ). De este Dios solo sabemos que existe, pero no podemos afirmar nada más.La no intervención en los asuntos mundanos se expresa en esta corriente en la negación del milagro y de la revelación positiva.

 Esta religión no  trata de verdades de fe sino solamente hace referencia a verdades de razón. Para algunos mas radicales y de tendencia atea, la naturaleza debe sustituir a la divinidad.

Se considera las religiones como obstáculo para el progreso del conocimiento, como instrumento de opresión y generadores de intolerancia, como causa de principios éticos erróneos y deshumanizados, como base de pésimos ordenamientos sociales.

Por ello hay que descargar al cristianismo de todas sus adherencias superticiosas: ni encarnación del Hijo de Dios, ni milagros, ni profecías, ni Biblia revelada, ni dogmas, ni sacramentos, ni ritos, ni Iglesias, ni sacerdotes. Hay que suprimir todo culto exterior; solo basta un culto interno de adoración, en la conciencia particular de cada uno.

La Sagrada Escritura no tiene ya valor sobrenatural; no mas tablas de la ley; no mas mandamientos. El deísmo está en el orden de las facilidades aumentadas que reclama el tiempo. Se reforma a Dios; ya no se quieren sus cóleras, sus venganzas, ni siquiera sus intervenciones en el curso de las cosas humanas. Lejano, borroso, ya no parece molesto. El sentido del pecado, la necesidad de la gracia, la incertidumbre de la salvación, que en el curso de los siglos había turbado a tantas y tantas conciencias, dejan de inquietar a los hijos de los hombres.[5]

Jesús había sido un hombre admirable como Buda, Confucio o Sócrates, pero todo lo demás era superchería.

Se considera inadmisible cualquier presencia o intromisión de la Iglesia en la vida pública, social, política o cultural. Si bien entre los deístas hay matices distintos, todos coincidían en el rechazo del cristianismo como religión revelada.

Consideraban que el culpable de que la humanidad no haya alcanzado la felicidad a lo largo de tantos siglos era el cristianismo. Los ministros del cristianismo eran fanáticos e impostores que merecían el desprecio y la horca. Pudieron hacer felices a los hombres y los hicieron desgraciados. Educaban a los niños desde que nacían y les inyectaban unos dogmas misteriosos y perjudiciales y unas normas absurdas de moral. En nombre de la religión se habían cometido toda clase de guerras, crímenes e intolerancias. La Iglesia (la "Infame", en la expresión de Voltaire) pretendía ser la depositaria de toda la verdad revelada y amenazaba con el infierno eterno a quienes no pensasen como ella.

Los deístas se dirigían en sus planteos solamente a las"gentes que piensan", con un absoluto desprecio hacia el pueblo, ignorante y superticioso, que necesita el consuelo de la religión.[6]

La descristianización tardó en llegar al pueblo y sólo con la violencia ejercida sistemáticamente por los revolucionarios en 1789 se extendería por Francia.

Se tiende a un ideal de religión universal, un "catolicismo" en que podrían entrar todos los hombres. Los ilustrados, en su crítica a la religión revelada van  tendiendo a la creación de sociedades de Aiguales@ que plasman ritos nuevos  contrapuestos  a los ritos de la Iglesia Católica. Asambleas secretas, con himnos a la filosofía, santos del librepensamiento (Socrates, Paltón Aristóteles, Epicuro, Plutarco, Cicerón, Séneca, Salomón, Orígenes, Bacon, Hobbes, etc); ágapes y fórmulas rituales de iniciación, votos laicos a la Verdad, la Libertad y la Salud. Son las Logias masónicas que se fundan en 1717 en Londres y en 1725 en Francia

Los  jesuitas aparecían para los ilustrados como los campeones de la ortodoxia y de la fidelidad a la Iglesia de Roma. Por eso fueron las primeras víctimas del depsotismo ilustrado y de los jansenistas e ilustrados ministros de las Cortes borbónicas y así después de infinitas intrigas, manipulaciones y amenazas lograron arrancar al débil papa Clemente XIV el Breve de la extinción de los jesuitas. Este fue uno de los golpes más certeros contra el cristianismo ya que los jesuitas eran educadores de gran parte de la juventud europea.Se suprimieron sus centros docentes, sus iglesias y púlpitos, sus ejercicios espirituales, su dirección de almas, sus misiones con lo cual quedaba expedito el camino para que los "filosofos" difundan su racionalismo deísta.

D) EL DERECHO NATURAL

Así como se habla de religión natural y de moral natural, se habla también de derecho natural; en el sentido de racional, o no sobrenatural. Este ideal  iusnaturalista inspira proyectos de reforma y desembocará en Francia en la revolución y en la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1781):[7]

Libertad, igualdad, propiedad, seguridad, resistencia a la opresión. La ley es igual para todos y señala los límites precisos al poder ejecutivo con objeto de proteger la libertad personal y la libertad de opinión, de religión y de palabra. La ley es manifestación de la voluntad general y se elabora con el consenso directo de todos los ciudadanos a través de sus representantes.

En Francia, esta racionalización del derecho llevará a la eliminación de los múltiples estados jurídicos del  Ancien régime: nobles, eclesiásticos, comerciantes, católicos, protestantes, judíos,  hombres, mujeres, primogénitos...

En 1625, el holandés Hugo Grocio creó una base para el derecho natural y el derecho de gentes en las tres obras De jure pacis ac belli. En primer lugar, analiza la situación actual de las autoridades de justicia. Existe el derecho del más fuerte o del interés, que recibía el nombre de razón de Estado. A continuación, existe el derecho consuetudinario, que solo posee vigencia territorial; las doctrinas filosóficas de todos los tiempos, que no son unitarias. En cuarto lugar, existe el derecho romano, codificado durante la transición de la Antigüedad a la Alta Edad Media, que ha quedado obsoleto y resulta poco sistemático; y por último, el derecho divino, derivado de la Biblia.

Grocio  buscaba una base común y la halló en el derecho de la naturaleza, que parte del hombre o, mejor dicho, de la convivencia entre los hombres. A través de análisis históricos y lógicos, que en la actualidad denominaríamos psicológicos y sociológicos, Grocio llegó a la conclusión de que el hombre es un ser racional  y posee libertad moral. Dios le ha conferido la razón y la libertad, pero el derecho natural sería vigente si no existiera Dios, lo cual es, en sí mismo, inconcebible. A partir del appetitus societatis, la  sociabilidad de los seres humanos entre ellos, Grocio desarrolló cinco leyes fundamentales del derecho natural: en primer lugar, la abstención de la propiedad del prójimo; en segundo lugar, la obligación a restituir los bienes apropiados; en tercer lugar, la obligación de cumplir las promesas; en cuarto lugar, la obligación de reparar los perjuicios causados y, por último, el castigo correspondiente a los delitos cometidos contra estas leyes naturales..

Esta sencilla base, que Grocio plasma en el prólogo de su obra Jus pacis ac belli, quedó convertida en un auténtico sistema gracias, sobre todo, al jurista alemán Pufendorf, quien creó el Große und Kleine Pufendorf: De  Jure Naturali et gentium y el De officio Hominis et Civis juxta legem naturalem. La obra de Pufendorf se convirtió en una obra fundamental para toda la formación legal en el siglo XVIII.

"Vivimos en un mundo que nosotros mismos hemos creado" decía Herder. El universo social es de institución humana. Un pensador frencés, Duclos, en sus Considerations sur les moeurs de ce siècle, ya realiza un ensayo de sociología empírica, una sociología y una política que deberían imitar, en su construcción a la ciencia física experimental. Aparece un nuevo campo de investigación experimental: las costumbres humanas como fundamento de las leyes y con ello la posibilidad de un relativismo jurídico. Puesto que las costumbres sn tan diversas, las leyes también deberían serlo. Nace el sociologismo: lo que una sociedad hace se erige en ley; la ley natural como expresión de la ley eterna y divina ya no es fundamento de las leyes.

Montesquieu (1689-1755) será el Newton de la nueva ciencia política. En El espíritu de las leyes intenta fundamentar un sistema legal y jurídico que se apoye en las leyes, entendidas estas como "las relaciones necesarias que se derivan de la natureleza de las cosas". No se pueden dar leyes universales, válidas para todos los pueblos. El legislador debe tomar en cuenta la realidad física, climática, religión, costumbres, riquezas, comercio etc. de cada país. Multiples datos empíricos que se deben tener en cuenta a la hora de legislar. Ese conjunto de relaciones debe estar dominado por la razón y su lógica (la cual preexiste en las cosa mismas).La racionalidad es la norma suprema y última.

La fascinación de unificar el mundo jurídico como Newton había unificado el mundo físico atraía con vehemencia a los pensadores de la época.

También los principios económicos son naturales: la Fisiocracia, con su  Laissez faire, laissez passer; expresa que la propiedad privada y la libre competencia son "naturales" y en cambio es contrario al "orden natural" cualquier intervención estatal que tienda a bloquear o a abstaculizar estas leyes naturales. El Estado debe limitarse a quitar los abstáculos que impiden el normal desarrollo del orden natural.

E) LA FELICIDAD

Fue una especie de idea obsesiva y dominante: Ningín impulso más fuerte en la naturaleza humana que el de la felicidad. Luego es el primer derecho. La felicidad aquí en la tierra, no en el cielo. Aquí, en la tierra y rponto, cuanto antes. Una de las imposturas cristianas era hacernos creer que la vida en al tierra era la peregrinación por un valle de lágrimas. Al contrario, la vida terrena puede estar llena de placeres y se puede conceder todo al gusto sin perder para nada la inocencia. La naturaleza es bella, la razón rectamente utilizada puede guiarnos infaliblemente en su búsqueda. El primer precepto de la ley natural no es : haz el bien y evita el mal, sino: sé feliz cuanto puedas. Ese derecho era anterior a toda obligación.

La filosofía tiene como finalidad primera el enseñar a los hombres el camino hacia esa felicidad terrena.

Los ilustrados soñaban con un reino de la felicidad y se presentía que pronto llegaría. Los gobernantes se proponían llevar la felicidad a los pueblos mediante la ilustración. El sistema político que después se llamaría "despotismo ilustrado" pretendía ser el imperio de la razón y de lo racional, de las luces y la filosofía, como camino hacia la exigida felicidad de los pueblos. Por eso, tal sistema se permitía coaccionar a cualquiera que no procediese conforme a las luces y a la razón, bien entendido que la rezón la encaraban siemore los gobernantes y los "filósofos". Los clérigos eran unos pobres ignorantes tupidos de supersticiones.

Subyacente con este despertar vehemente del ansia de felicidad estaba una airada y rencorosa protesta contra la ascética cristiana que inculcaba la renuncia y el dominio de los instintos, la austeridad en las costumbres, la aversión a los placeres, la sumisión de los valores somáticos a los valores espirituales.

F) REPRESENTANTES

En Francia:

D'Alembert (1717-1783) , Diderot (1713-1784) , Condillac ( 1714-1780) , La Mettrie (1709- 1751), Helvetius (1715-1771) , D'Holbach (1725-1789), Voltaire (1694-1778), Montesquieu (1689-1755), Rousseau (1712-1778)  

En Inglaterra:

Toland (1670-1722), Clarke (1675-1729), Collins ( 1676-1729), Tindal (1653-1733), Butler (1692-1752), Shaftesbury (1671-1713), Hutcheson (1694-1747), Mandeville (1670-1733), Reid (1710-1796)

En Alemania:

Tschirnhaus (1651-1708), Pufendorf ( 1632-1694).Thomasius (1655-1728), Wolff (1679-1754), Baumgarten (1714-1762), Reimarus (1694-1768), Mendelsshon (1729-, Lessing (1729-1781)


[1]BIBLIOGRAFÍA:

Reale, G.-Antiseri, D.;Historia del pensamiento filosófico y científico, Herder, Barcelona, 1988, T.II;

 Valverde C.; Génesis, estructura y crisis de la Modernidad, BAC, Madrid, 1996;

 Fraile,G.; Historia de la filosofía,BAC, Madrid, 1966, T.III.

[2] 

Se puso de moda el género literario de los viajes: Extranjeros que vienen a Europa -un persa, un chino,etc- y que, desde su ingenuidad e inocencia natural, no pueden menos de asombrarse de la complicada, antinatural e irracional cultura europea. Como contraste se idealizaba la figura utópica de "el buen salvaje", es decir el hijo de la naturaleza que vivía feliz sin más ley que la de su recto instinto, sin más religión que la racional, sin otra moral que la propia conciencia que, siempre buena, le dictaba infaliblemente lo que debía hacer y le impulsaba a ello. El objetivo era siempre el mismo: demostrar que la vida de los europeos, que pretenden ser civilizados, había sido absurda y antinatural, sus leyes opresivas, su religión superticiosa, su existencia desgraciada.

[3] 

 En el se catalogaban, bajo cada nombre, todos los crímenes, los errores, las bribonadas, las indecencias, las anomalías, las perversiones, de papas, reyes, obispos, filósofos, nobles, villas y países. Era un cuadro trágico y abrumador ante el que era inevitable preguntarse:)quién ha sido el culpable de tanta desgracia, es decir, de tanto comportamiento irracional?

[4] Ibid.

[5] Hazard, Paul; La crisis de la conciencia europea, Alianza; Madrid, 1988; pg.213

[6] 

Voltaire daba por bueno el fingimiento y la hipocresía ante el pueblo:  " Distingue siempre entre las gentes discretas que piensan y el populacho que no está hecho para pensar. Si la costumbre obliga a hacer una ceremonia ridícula en favor de esta canalla, y si de paso te encuentras con personas cultas, adviérteles, con una señal de la cabeza, con un guiño del ojo, que tú piensas como ellos, pero que no hay que reírse"

[7] 

 Hay dos teorías del Derecho natural: a) La de los pensadores españoles de la segunda escol´stica, inspirados en Santo Tomás. Ven éstos a Dios como creador y, por sí mismo providente y legislador supremo, que tiene sobre los hombres un proyecto, el cual no es otro sino que vican conforme a la naturaleza humana tomada adecuadamente, es decir, teniendo en cuenta los valores espirituales y su superioridad sobre los somáticos. La razon, ayudada por la revelacón descubre las obligaciones y los consiguientes derechos que tiene como persona humana que es. b) La que prescinde de la relación con Dios, se apoya sobre todo en la razón, la cual de suyo recta e infalible, le dice al hombre cuáles son sus deberes y derechos naturales. Wolff define la ley natural como "aquella que tiene su razón suficiente en la misma esencia o naturaleza del hombre". Se consideran dos estados de vida: el natural y primigenio y el civil o histórico. Aquel comienza a verse como ideal ya que estaría regido por principios naturales.

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Comentarios Características del pensamiento iluminista

un poquito mas  corta no podria ser
alberto guasch alberto guasch 01/10/2010 a las 02:20
La verdad muy bueno me sirvio para aclarar mis dudas..
Daniela Daniela 24/02/2011 a las 04:22
muy bueno muhas gracias
LEO LEO 04/10/2012 a las 16:37
muchas gracias..!!
dayra dayra 30/10/2012 a las 01:41
malooooooooooooo
completo, demasiado
wuis wuis 27/09/2013 a las 05:17

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